Maya Solar frente al protector solar convencional: qué cambia
Maya SolarNuestra formulación
Redacción: Antonio Cano Zamora, de Thinking Social
La diferencia no está en el envase ni en el factor. Está en cuatro decisiones de formulación que tomamos antes de fabricar —qué filtro, qué pasa con la fórmula después, qué factor y qué formato— y cada una tiene una consecuencia que se puede verificar.
Lo esencial
- Filtros minerales en toda la línea. Óxido de zinc y dióxido de titanio, que forman una barrera sobre la piel en lugar de absorberse.
- Factor de protección solar (FPS) 50+ sin escalón. No hay una versión de factor bajo: el protector facial, el corporal, el sport y el de tatuajes son todos FPS 50+.
- Fórmula biodegradable, apta para quien entra a ecoparques, cenotes y arrecifes.
- Un formato por escena real: 204 ml para la casa, 75 ml para el equipaje de mano, atomizador de 120 ml para el deporte, 50 ml para la cara.
- Y lo que pide a cambio: extenderlo bien y repetirlo. Un protector mineral se nota más al aplicarlo que uno químico, y esa es la parte honesta de la comparación.
UnoQué se llama «convencional»
Convencional, en protección solar, describe el producto que domina el anaquel: filtros químicos, textura ligera, precio bajo y una fórmula pensada para el mercado masivo antes que para un destino en particular.
No es una categoría mala. Es una categoría que se optimizó durante décadas para una sola variable: que se sienta invisible. Todo lo demás quedó subordinado a esa.
Nuestra línea se formuló optimizando otras. Vale la pena verlas una por una, porque cada una tiene una consecuencia distinta y ninguna es cuestión de opinión.
DosLa primera decisión: el filtro
Toda nuestra protección solar usa óxido de zinc y dióxido de titanio: los dos filtros minerales, que forman una barrera sobre la piel. Son los únicos dos que existen en esta categoría y son los mismos en todo el mundo.
Los filtros químicos hacen lo contrario: se integran a las capas superficiales de la piel. Y ahí es donde la evidencia se acumuló. En un ensayo clínico aleatorizado con 48 participantes, seis filtros químicos —avobenzona, oxibenzona, octocrileno, homosalato, octisalato y octinoxato— superaron el umbral regulatorio de 0.5 nanogramos por mililitro en plasma después de una sola aplicación, y ese umbral es la concentración a partir de la cual se piden estudios toxicológicos adicionales. (A)
Los mismos autores escriben, y conviene repetirlo, que sus hallazgos no indican que nadie deba dejar de usar protector solar. Absorción no es daño: es una pregunta abierta que todavía se está resolviendo.
Del lado mineral la pregunta se resolvió antes. Múltiples estudios muestran que ni el óxido de zinc ni el dióxido de titanio penetran más allá del estrato córneo —la capa más externa de la piel— ni siquiera bajo condiciones de prueba exageradas. (D)
Filtros químicos que superaron el umbral tras una aplicación
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en un ensayo clínico aleatorizado de 48 participantes (A)
Hay una segunda consecuencia, más cotidiana. Una revisión de filtros ultravioleta y su potencial alergénico encontró que la oxibenzona es el alérgeno de contacto y de fotocontacto reportado con más frecuencia de todos los filtros, y que no existen reportes de dermatitis alérgica ni fotoalérgica de contacto por filtros minerales. (B) Ni el óxido de zinc ni el dióxido de titanio tienen propiedades irritantes o potencial de sensibilización relevantes. (C)
Por eso existe una versión facial para piel sensible y no como una línea aparte: el filtro ya venía resuelto.
TresLa segunda decisión: dónde termina la fórmula
Un protector solar no se queda en la piel para siempre. Termina en el agua por dos caminos: el directo, de quien se mete a nadar, y el del drenaje, cada noche, en la regadera.
Ese segundo camino es el que casi nadie contempla y el de mayor volumen. Los filtros químicos se han identificado en casi todas las fuentes de agua del mundo, y no se retiran con facilidad mediante las técnicas comunes de las plantas de tratamiento de aguas residuales. (E) Sobre corales, la oxibenzona resultó fototóxica en larvas —sus efectos adversos empeoran con la luz— y actuó como alterador del desarrollo del esqueleto. (F)
Dónde cabe este dato y dónde no
El motor principal del blanqueamiento de los arrecifes es el cambio climático, y los filtros solares aparecen en la literatura como un factor que se suma. Una fórmula mineral y biodegradable cumple el criterio que hoy piden los destinos y los parques —no aportar al agua los filtros químicos que la regulación restringió—, y eso no es lo mismo que dejar el agua intacta. Decirlo al revés sería vender algo que un frasco no puede dar.
Nuestra fórmula es biodegradable y apta para quien visita ecoparques, cenotes y arrecifes. En la península esa condición no es un adorno: el agua dulce corre bajo el suelo, los cenotes son las ventanas de ese sistema y tienen poco volumen, poco movimiento y una comunidad biológica acostumbrada a condiciones muy estables.
CuatroLa tercera decisión: factor 50+ en toda la línea
El factor de protección solar suele venderse en escalera: 15, 30, 50. La escalera existe por precio, no por escenarios de uso. En un país donde el sol pega igual en enero, la versión de factor bajo termina siendo la que se compra por costumbre y la que deja de proteger a media mañana.
Por eso no la fabricamos. El corporal de 204 y 75 ml, el sport en atomizador, el de piel tatuada y las cuatro versiones faciales son todos FPS 50+. El margen extra cubre lo que en la práctica siempre pasa: que nadie aplica la cantidad exacta con la que se mide el factor en laboratorio.
| Producto | Factor | Para qué escena |
|---|---|---|
| Bloqueador solar en crema 204 ml | FPS 50+ | Casa, playa, alberca, uso diario |
| Bloqueador solar en crema 75 ml | FPS 50+ | Equipaje de mano, bolsa, pañalera |
| Bloqueador sport en atomizador 120 ml | FPS 50+ | Deporte y reaplicación rápida |
| Bloqueador para tatuajes 204 ml | FPS 50+ | Piel tatuada ya cicatrizada |
| Pantalla facial 50 ml, cuatro versiones | FPS 50+ | Rostro, todos los días |
CincoLa cuarta decisión: un formato por escena
Las cuatro versiones faciales —piel sensible, anti brillo, anti edad y tono uniforme— existen por una razón concreta: el protector facial que no se usa es el que se siente mal en la cara. Quien tiene piel grasa abandona un acabado brillante en una semana; quien busca rutina de cuidado quiere que el protector sume algo más. Cambiar el acabado sin cambiar el filtro es lo que permite que la decisión de formulación llegue completa a la piel de alguien.
Lo mismo aplica a los tamaños. El de 75 ml no es un 204 ml más chico: es el que pasa el filtro del equipaje de mano, que es donde se pierde la rutina de mucha gente en un viaje.
SeisLo que un protector mineral pide a cambio
Esta es la parte que no aparece en los anuncios, y sin ella la comparación quedaría coja.
Se nota más al aplicarlo. Un filtro mineral trabaja desde la superficie, así que hay que extenderlo con intención en lugar de dejar que desaparezca solo. La objeción histórica —la capa blanca— tiene una explicación física: cuando la partícula baja de 100 nanómetros deja de reflejar luz visible y sigue trabajando sobre la ultravioleta. (G) La formulación resolvió el blanco; la textura sigue siendo distinta de la de un filtro químico, y eso es inherente al mecanismo.
Pide cantidad. Poner menos de lo debido no baja la protección de forma proporcional: la baja más. Con cualquier filtro, pero con uno que trabaja desde la superficie se nota antes.
Y pide repetirse. Cada dos horas de exposición, y después de nadar o sudar. Ninguna protección es del 100 %, con ningún filtro y a ningún factor: la sombra, la ropa y el horario siguen siendo parte del mismo plan. (H)
SieteCómo elegir dentro de la línea
Si es para la cara y todos los días, la pantalla facial en la versión que le vaya a tu piel. Si es para el cuerpo, el de 204 ml en casa y el de 75 ml en la maleta. Si haces deporte o necesitas reaplicar con las manos ocupadas, el sport en atomizador. Si tienes tatuajes ya cicatrizados, el que está formulado para esa piel.
Y si vas a entrar a un cenote, a un arrecife o a un ecoparque, cualquiera de los anteriores cumple la condición que piden en la entrada, porque el criterio no cambia entre un producto y otro de la línea.
De nuestro catálogo
La línea completa, con el mismo criterio
Mismo filtro mineral y misma fórmula biodegradable en toda la línea. Lo que cambia es el formato: la crema para el cuerpo, el atomizador para reaplicar con las manos ocupadas, el facial con el acabado del rostro y el de tatuajes para piel tatuada ya cicatrizada.
Corporal 204 ml
Rinde para reaplicar sin racionar
$345
Sport 120 ml
En atomizador, sin untar
$275
Facial 50 ml
Cuatro versiones, mismo filtro
$307
Tatuajes 204 ml
Para piel tatuada ya cicatrizada
$365
El corporal existe también en 75 ml, por $170: el que pasa el filtro del equipaje de mano. Y el facial, en cuatro versiones —piel sensible, anti brillo, anti edad y tono uniforme—: mismo filtro, distinto acabado.
Precios vigentes a octubre de 2026, sujetos a cambio sin previo aviso.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de un protector solar convencional?
En el filtro, en la fórmula, en el factor y en el formato. El filtro es mineral en toda la línea —óxido de zinc y dióxido de titanio, que se quedan sobre la piel—, mientras que un protector convencional usa filtros químicos, que se absorben: seis de ellos superaron el umbral regulatorio en plasma después de una sola aplicación en un ensayo clínico aleatorizado. (A) La fórmula es biodegradable y apta para ecoparques, cenotes y arrecifes. El factor es FPS 50+ en todos los productos, sin versión de factor bajo. Y hay un formato por escena de uso en lugar de una sola presentación.
¿Un protector mineral protege menos?
No. La protección la define el factor y la declaración de amplio espectro, no el tipo de filtro. Toda la línea es FPS 50+. Lo que cambia entre un filtro mineral y uno químico es dónde trabaja cada uno y qué pasa con él después. (H)
¿Por qué no hay una versión de FPS 30?
Porque la escalera de factores existe por precio, no por escenarios de uso, y en la práctica la versión de factor bajo termina siendo la que se compra por costumbre. En un país con sol fuerte todo el año, el margen extra de FPS 50+ cubre lo que siempre pasa: que nadie aplica la cantidad exacta con la que se mide el factor en laboratorio.
¿Deja la cara blanca?
No. La capa blanca era un asunto de tamaño de partícula: por debajo de los 100 nanómetros, la partícula deja de reflejar luz visible y sigue trabajando sobre la radiación ultravioleta. (G) Lo que sí se nota es la textura: un filtro mineral trabaja desde la superficie, así que hay que extenderlo con intención.
¿Qué gana el agua con que sea biodegradable?
Que no recibe los filtros químicos que la regulación de varios destinos restringió. Esos filtros se han identificado en casi todas las fuentes de agua del mundo y no se retiran con facilidad mediante las técnicas comunes de las plantas de tratamiento de aguas residuales. (E) Sobre corales, la oxibenzona resultó fototóxica en larvas y actuó como alterador del desarrollo del esqueleto. (F) El motor principal del daño a los arrecifes es el cambio climático: cumplir ese criterio no equivale a resolver el problema.
Tengo piel sensible, ¿me sirve?
Es el escenario donde el filtro mineral pesa más. La oxibenzona es el alérgeno de contacto y de fotocontacto reportado con más frecuencia de todos los filtros, y no hay reportes de dermatitis alérgica ni fotoalérgica de contacto por filtros minerales. (B) Ni el óxido de zinc ni el dióxido de titanio tienen propiedades irritantes ni potencial de sensibilización relevantes. (C) Para eso existe la versión facial de piel sensible. Si tienes una condición dermatológica diagnosticada, consúltalo con tu médico.
¿Se absorbe algo del protector mineral?
No más allá del estrato córneo, la capa más externa de la piel, ni siquiera bajo condiciones de prueba exageradas; su uso en cosméticos se considera seguro en concentraciones de hasta 25 %. (D)
¿Cada cuánto hay que reaplicarlo?
Cada dos horas de exposición, y después de nadar o sudar. Eso no cambia con el tipo de filtro ni con el factor. Ninguna protección es del 100 %: la sombra, la ropa y el horario siguen siendo parte del mismo plan. (H)
Fuentes
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(A) Ensayo clínico aleatorizado con 48 participantes y seis filtros químicos —avobenzona, oxibenzona, octocrileno, homosalato, octisalato y octinoxato— en cuatro presentaciones: los seis superaron el umbral de 0.5 ng/mL después de una sola aplicación el primer día, con un máximo de 258.1 ng/mL de oxibenzona en la presentación en loción; los autores repiten que estos hallazgos no indican que las personas deban dejar de usar protector solar
Matta MK, Florian J, Zusterzeel R, Pilli NR, Patel V, Volpe DA, Yang Y, Oh L, Bashaw E, Zineh I, Sanabria C, Kemp S, Godfrey A, Adah S, Coelho S, Wang J, Furlong LA, Ganley C, Michele T, Strauss DG. Effect of Sunscreen Application on Plasma Concentration of Sunscreen Active Ingredients: A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2020;323(3):256-267. DOI 10.1001/jama.2019.20747 — PMID 31961417 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31961417/. -
(B) Revisión de los filtros ultravioleta comercializados y su potencial alergénico: la dermatitis alérgica de contacto y la fotoalérgica de contacto han sido causadas por filtros químicos, y la oxibenzona es el alérgeno de contacto y de fotocontacto reportado con más frecuencia de todos los filtros; no existen reportes de ninguna de las dos reacciones por los filtros minerales
Ekstein SF, Hylwa S. Sunscreens: A Review of UV Filters and Their Allergic Potential. Dermatitis. 2023;34(3):176-190. DOI 10.1097/DER.0000000000000963 — PMID 36279254 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36279254/. -
(C) Revisión de reacciones adversas a protectores solares: casi todos los efectos adversos por principios activos reportados hasta la fecha corresponden a filtros químicos, por su carácter lipofílico y su pequeño tamaño molecular, que permiten la penetración cutánea necesaria para iniciar la sensibilización; ni el óxido de zinc ni el dióxido de titanio poseen propiedades irritantes ni potencial de sensibilización relevantes
Ludriksone L, Elsner P. Adverse Reactions to Sunscreens. Current Problems in Dermatology. 2021;55:223-235. DOI 10.1159/000517634 — PMID 34698020 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34698020/. -
(D) Ni el dióxido de titanio ni el óxido de zinc en escala nanométrica penetran más allá de la capa córnea, incluso en condiciones de prueba exageradas; el riesgo para humanos se considera insignificante en concentraciones de hasta 25 % en productos cosméticos
Schilling K, Bradford B, Castelli D, Dufour E, Nash JF, Pape W, Schulte S, Tooley I, van den Bosch J, Schellauf F. Human safety review of «nano» titanium dioxide and zinc oxide. Photochem Photobiol Sci. 2010;9(4):495-509. DOI 10.1039/b9pp00180h — PMID 20354643 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20354643/. -
(E) Diversos estudios han identificado filtros ultravioleta como la oxibenzona, el octocrileno, el octinoxato y el salicilato de etilhexilo en casi todas las fuentes de agua del mundo, y señalan que estos filtros no se retiran con facilidad mediante las técnicas comunes de las plantas de tratamiento de aguas residuales
Schneider SL, Lim HW. Review of environmental effects of oxybenzone and other sunscreen active ingredients. Journal of the American Academy of Dermatology. 2019;80(1):266-271. DOI 10.1016/j.jaad.2018.06.033 — PMID 29981751 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29981751/. -
(F) La oxibenzona resultó fototóxica sobre larvas de coral —sus efectos adversos empeoran con la luz—, transformó a las planulas de un estado móvil a uno deformado y sésil, produjo blanqueamiento a tasas crecientes según la concentración y actuó como alterador del desarrollo del esqueleto
Downs CA, Kramarsky-Winter E, Segal R, Fauth J, Knutson S, Bronstein O, Ciner FR, Jeger R, Lichtenfeld Y, Woodley CM, Pennington P, Cadenas K, Kushmaro A, Loya Y. Toxicopathological Effects of the Sunscreen UV Filter, Oxybenzone (Benzophenone-3), on Coral Planulae and Cultured Primary Cells and Its Environmental Contamination in Hawaii and the U.S. Virgin Islands. Archives of Environmental Contamination and Toxicology. 2016;70(2):265-88. DOI 10.1007/s00244-015-0227-7 — PMID 26487337 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26487337/. -
(G) Los productos con dióxido de titanio y óxido de zinc micronizados se comercializan desde los años cincuenta y se consideraban cosméticamente poco atractivos por dejar una pasta blanca sobre la piel, resultado del tamaño de partícula; la distribución de tamaño se redujo por debajo de los 100 nm, umbral a partir del cual disminuye la propiedad óptica de la partícula de reflejar luz visible
Surber C, Plautz J, Dähnhardt-Pfeiffer S, Osterwalder U. Size Matters! Issues and Challenges with Nanoparticulate UV Filters. Current Problems in Dermatology. 2021;55:203-222. DOI 10.1159/000517632 — PMID 34698039 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34698039/. -
(H) Revisión de las propiedades de los ingredientes activos y aditivos de los protectores solares, sus mecanismos de acción y los huecos de cobertura, junto con su eficacia frente a quemadura solar, fotocarcinogénesis, fotoenvejecimiento, trastornos de la pigmentación y fotodermatosis idiopáticas
Abdel Azim S, Bainvoll L, Vecerek N, DeLeo VA, Adler BL. Sunscreens part 1: Mechanisms and efficacy. Journal of the American Academy of Dermatology. 2025;92(4):677-686. DOI 10.1016/j.jaad.2024.02.065 — PMID 38772426 — https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38772426/.